El paradigma conductista: ¿Qué es?



El paradigma conductista es una corriente psicológica que se enfoca en el estudio de la conducta observable y medible de los individuos, poniendo énfasis en las interacciones entre el individuo y el entorno junto este enfoque se basa en la premisa de que el comportamiento humano está determinado por el ambiente externo y las experiencias pasadas de un individuo coma sin dar tanta importancia a los procesos internos como pensamientos o emociones.

En el paradigma conductista, se utilizan principios de aprendizaje, como el condicionamiento clásico y el condicionamiento operante, para explicar cómo se adquieren y modifican las conductas de las personas. Por ejemplo, el condicionamiento clásico de Iván Pávlov, donde se asocian estímulos previamente neutros con una respuesta, o el condicionamiento operante de B. F. Skinner, qué se centra en las consecuencias de la conducta para modificarla.

 El paradigma conductista ha tenido una influencia significativa en áreas como la psicología, la educación, la terapia del comportamiento y la gestión organizacional, debido a su enfoque objetivo y empírico en el estudio del comportamiento humano. Aunque ha sido criticado por simplificar la complejidad de la mente humana y por no considerar aspectos internos el programa conductista sigue siendo relevante en la actualidad y ha sentado las bases para el desarrollo de otras corrientes psicológicas, a continuación, explicaré algunos autores sobre el paradigma conductista con sus respectivas propuestas.

Antecedentes del conductismo

Estarían representados por dos figuras relevantes para la Psicología del siglo XX: Iván Pavlov y Edward Thorndike.

       Ivan Pavlov (1849-1936): fisiólogo experimental, basó su teoría se basó en los métodos experimentales fundamentados en la reflexología de Sechenov, estudiando el sistema nervioso como un conjunto de reflejos, más adelante, orientaría sus investigaciones hacia el funcionamiento del sistema digestivo, utilizando como sujetos experimentales a perros, llegando a obtener el Premio Nobel de Fisiología en 1904 (Martín del Río y Tortosa, 2006). Es en este momento y, por casualidad, cuando observó cómo estímulos no relacionados con la comida (ej. un sonido) provocaban la misma respuesta de salivación que la propia comida. Denominó a estos aumentos de salivación secreciones psíquicas, convirtiéndose en su principal objeto de estudio.  Durante la primera mitad del siglo XX desarrolla su teoría del reflejo condicionado.

El reflejo condicionado consistía en la elicitación de una respuesta mediante un estímulo que inicialmente no la provocaba de manera innata (Estímulo neutro). Por ejemplo, salivación ante el sonido de una campana.

Para Pavlov el reflejo condicionado suponía el mecanismo fundamental por el que los animales se adaptan al ambiente y podía ser estudiado objetivamente mediante el método de condicionamiento salival (Martín del Río y Tortosa, 2006).

El condicionamiento salival se fundamenta en producir la respuesta de salivación (Respuesta Condicionada) a través de un estímulo que inicialmente no la provocaba (Estímulo Condicionado), debido a la contigüidad temporal con el estímulo (Estímulo Incondicionado) que innatamente produce la respuesta de salivación (Respuesta Incondicionada).

El reflejo condicionado excitatorio sería el estímulo condicionado (la campana) que provoca o excita la respuesta condicionada de salivación. No obstante, Pavlov establece que los reflejos condicionados también se pueden producir de manera inhibitoria, de manera que evitarían la producción de una respuesta condicionada. Estos dos procesos de excitación e inhibición generarían un equilibrio que regula el funcionamiento del sistema nervioso para adaptarse al medio (Sáiz y cols., 2006).

En 1917 Pavlov cambió su concepción puramente fisiológica hacia una concepción psicológica del sistema nervioso, aplicando su explicación sobre los reflejos condicionados excitatorios e inhibitorios a procesos como el sueño, la hipnosis o el lenguaje (Martín del Río y Tortosa, 2006). 

       Edward Lee Thorndike (1874-1949): Fue una de las figuras más representativas de la psicología estadounidense de la primera mitad del siglo XX. Elaboró la teoría conexionista debido a su consideración del aprendizaje como una conexión de asociaciones entre los estímulos y las respuestas. Basó sus estudios en un procedimiento experimental llamado la caja problema, donde introducía gatos o pollos hambrientos los cuales debían emitir una conducta (ej. tirar de una cuerda) para conseguir el alimento. Al principio, el animal intentaba salir, llegando, de forma accidental, a realizar la conducta adecuada que le facilitaba el acceso a la comida. El animal seguía realizando intentos hasta que lograba establecer una conexión entre la conducta y la obtención de la recompensa que era la comida. Los intentos y el tiempo que el animal tardaba en obtener la comida los reflejaba en unos gráficos denominados curvas de aprendizaje.

Observó que el animal aprendía mediante un proceso de ensayo-error o aprendizaje instrumental y no por imitación de otros animales (Sáiz y cols., 2009).

Elaboró una serie de leyes acerca del aprendizaje: Ley del instinto, ley del ejercicio, ley de la disposición, ley del efecto.

       John B. Watson (1878–1958): Conductismo Radical John B. Watson, considerado el padre del conductismo, rechazó la introspección y los procesos mentales como objetos de estudio de la psicología, centrándose exclusivamente en el comportamiento observable. Watson argumentaba que la psicología debía ser una ciencia objetiva que midiera solo estímulos y respuestas. Con su experimento del "Pequeño Albert", demostró que las emociones podían ser condicionadas, creando una respuesta de miedo en un niño ante un estímulo inicialmente neutro (una rata blanca). Para Watson, el comportamiento humano podía moldearse completamente mediante el control del entorno.

       B.F. Skinner (1904–1990): Condicionamiento Operante B.F. Skinner amplió los conceptos de Pavlov y Watson mediante el condicionamiento operante, en el que el comportamiento es modificado por sus consecuencias. A través de sus experimentos con palomas y ratas en la "caja de Skinner", demostró que las acciones que son seguidas por refuerzos positivos o negativos tienen más probabilidades de repetirse o de evitarse, respectivamente. Skinner introdujo los conceptos de refuerzo y castigo, y consideró que el comportamiento podía moldearse gradualmente mediante un sistema de recompensas y penalizaciones.


Principios Básicos

El conductismo se basa en los siguientes principios:

  1. La conducta es aprendida: Según el paradigma conductista, el comportamiento se forma a través de experiencias y puede ser moldeado por medio de reforzamientos y castigos.
  2. Observación y medición: Solo se consideran válidas las conductas que pueden observarse y medirse objetivamente, lo que permite la aplicación de métodos experimentales.
  3. Ambiente como factor clave: El ambiente externo es el principal motor de la conducta. Las respuestas de los individuos se pueden moldear modificando los estímulos y las consecuencias que reciben del entorno.

Aplicaciones en la Psicología Actual

Hoy en día, el paradigma conductista sigue siendo fundamental en áreas como la psicología educativa y la psicología clínica, especialmente en el desarrollo de terapias de modificación de conducta, entrenamiento en habilidades y técnicas de aprendizaje. Su enfoque práctico y basado en la evidencia ha contribuido al desarrollo de intervenciones efectivas para el cambio conductual en niños y adultos.

El conductismo ofrece una perspectiva poderosa para entender y cambiar el comportamiento, y continúa siendo una herramienta esencial para los psicólogos y otros profesionales de las ciencias sociales.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El conductismo de Watson

Conclusiones